Lo caro no es la obra: es repetirla
Aparece una grieta o una mancha de humedad y la reacción natural es llamar a alguien que la tape. Meses después vuelve, y entonces ya se ha pagado un arreglo que no servía y el daño ha crecido por debajo.
Las patologías de un edificio son señales. Una fisura puede ser un simple movimiento del revestimiento o el aviso de un asentamiento; una humedad puede venir de una filtración, de capilaridad, de condensación o de una instalación rota, y cada una se resuelve de forma completamente distinta. Acertar con la causa es lo que determina si la reparación es definitiva o provisional.
En KRMA Estudio inspeccionamos el inmueble, analizamos el comportamiento del daño y su relación con la estructura, la envolvente y las instalaciones, y entregamos un informe que dice qué está pasando, por qué, qué es urgente y qué solución corresponde. Con eso puedes pedir presupuestos concretos, decidir con criterio y, si hace falta, reclamar.
Qué analizamos
- Fisuras y grietas: trazado, apertura, evolución y relación con la estructura.
- Humedades: filtración, capilaridad, condensación o rotura de instalación.
- Desprendimientos de fachada, revestimientos y falsos techos.
- Movimientos y asentamientos del terreno o de la cimentación.
- Deterioro de cubiertas, terrazas e impermeabilizaciones.
- Corrosión de armaduras y degradación del hormigón.
- Daños tras obras de un vecino o de una comunidad colindante.
El alcance depende del caso: a veces basta una visita y un informe breve; otras veces hacen falta catas, mediciones de humedad o seguimiento de la fisura durante semanas para saber si está viva.