Una casa se decide en el papel, no en la obra
Construir una vivienda es el proyecto vital de mucha gente y, a la vez, el proceso donde más fácil es perder el control: normativa urbanística, tramitación municipal, presupuestos que no se parecen entre sí, decisiones que llegan cuando la obra ya está en marcha.
El orden importa. Antes de dibujar hay que saber qué permite el solar: edificabilidad, ocupación, retranqueos, altura, servidumbres. Después se define cómo quieres vivir y se traduce en un proyecto que puedas ver antes de existir. Solo entonces tiene sentido hablar de presupuestos, y solo con mediciones detalladas se pueden comparar constructoras en igualdad de condiciones.
Durante la ejecución, la dirección de obra es lo que garantiza que lo levantado se corresponde con lo proyectado y con lo pagado. Cada cambio se valora antes de ejecutarse, cada certificación se revisa antes de firmarse. No se trata de prometer que no habrá incidencias, sino de tener criterio e información para resolverlas sin improvisar.
Qué incluye el servicio
- Estudio de viabilidad urbanística del solar antes de comprarlo o proyectar.
- Programa de necesidades y anteproyecto con visualización 3D.
- Proyecto básico y de ejecución, con cálculo de estructura e instalaciones.
- Tramitación de licencia de obras y documentación técnica asociada.
- Mediciones y presupuesto para comparar constructoras sobre la misma base.
- Dirección de obra, control económico y certificaciones hasta el final.
- Criterios de eficiencia energética integrados desde el primer croquis.
También intervenimos en autopromoción y autoconstrucción, donde el acompañamiento profesional marca la diferencia entre un proceso ordenado y un año de sobresaltos.